Star Max

Mes: octubre 2016

Los Simpson: la historia interminable

Si hay una serie longeva en televisión, son los Simpson. Ya hay una generación que ha crecido con ella, con las peripecias de la familia menos convencional y más disparatada que se pueda imaginar. Una serie de un éxito que tal vez sea imposible de igualar, teniendo en cuenta, además, que se trata de dibujos animados y que ha conseguido enganchar a niños y mayores.

Con casi treinta temporadas y más de 500 capítulos Bart Simpson sigue sin crecer y, lo que es más importante, sin cansar ni aburrir a un público fiel y absolutamente entregado. Pocos son hoy en día los que no conocen los nombres de los miembros de la familia Simpson, de sus particulares vecinos y sus a veces insoportables amigos.

Mucho más que unos simples dibujos animados, y seguramente sea ese el motivo de su enorme éxito. Toda una sátira de la sociedad estadounidense, extrapolable en muchos aspectos a cualquier otro país occidental. Una serie con humor y mucha crítica, a veces despiadada, pero encubierta en peripecias que consiguen arrancar una sonrisa.

Crítica que crece y evoluciona con los tiempos, serie en la que hemos visto reflejados acontecimientos destacados de las últimas décadas y personajes relevantes de cada momento. La serie se ha ido adaptando a los cambios, pero sus personajes no han cambiado, ni en aspecto ni en espíritu.

Con semejante trayectoria, evidentemente, la serie tenía que tener innumerables premios, medio centenar solo si contamos los Emmy y los Annie. La prestigiosa revista Time llegó a decir de ella que era la mejor serie del siglo XX y tiene una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. Y son solo algunos de los reconocimientos que han alcanzado los Simpson en sus casi treinta años de existencia.

¿Habrá otros treinta? A este paso seguro que sí y que Bart Simpson consigue jubilar a muchos de sus seguidores hoy jóvenes, mientras que él, por supuesto, no envejece.

26 octubre, 2016     0 Comments

Los televisores del futuro, sin programación televisiva

Es realmente increíble vivir en esta era y asistir a esta revolución constante, mutable y diaria de las nuevas tecnologías. El líder del movimiento futurista, Filippo Tommaso Marinetti, habría entrado en éxtasis perpetuo sólo con leer las noticias sobre tecnología de cada jornada. Móviles de ultimísima generación, aplicación más propias de ciencia ficción, avances médicos fastuosos…

Las televisiones también se hallan inmersas en esta gran revolución. Compañías como Samsung, Sony, Sharp, Phillips o LG se esmeran sin descanso en hacer televisores de plasma con mejor calidad, con mejores prestaciones, con más servicios, más cercanas al universo de Internet y de los sistemas operativos móviles…

Y en esas estamos, con las nuevas televisiones de super alta definición (UHD o 4K) invadiendo los mercados tecnológicos de todo el planeta. Los televisores cada vez son más perfectos, cada vez están operados por sistemas más complejos –por ejemplo, Android empieza a regir los designios de las pantallas Sony-, cada vez son capaces de integrar más mecanismos de ocio y entretenimiento –un mismo televisor trae ya integrado videojuegos, sistema de llamadas telefónicas, acceso a Internet, acceso a las principales aplicaciones cibernéticas y móviles, etc.-

Sin embargo, el aparato del televisor, concebido para llevar a las casas la programación de las cadenas, se está alejando de su premisa primigenia cada vez más. Sin ir más lejos, en España, durante el pasado año, el consumo de televisión tradicional por parte de los espectadores experimentó un descenso de 11 minutos de media al mes. La tendencia está clara. Los modernísimos televisores que se venden hoy en día en todo el mundo –y los que están por venderse en los próximos lustros- estarán enfocados a un tipo de consumo prácticamente ajeno a la programación de las corporaciones televisivas, que ya no monopolizan el uso de este aparato eléctrico que marcó el siglo veinte.

18 octubre, 2016     0 Comments

La magia de ‘Aquí no hay quien viva’

No hay duda de que ‘Aquí no hay quien viva’ (Antena 3) ha sido una de las mejores series de ficción que ha parido la televisión en España. Emitida entre septiembre de 2003 y julio de 2006, el producto llegó a alcanzar nada más y nada menos que un cuarenta por ciento de cuota de pantalla. Además, fue la serie más vista de la década en nuestro país y sus capítulos estaban semana tras semanas entre los espacios televisivos más vistos, superando incluso a partidos de fútbol de enorme interés mediático.

Fueron cinco temporadas llenas de magia, tal vez esa sea la única pócima del éxito. Los personajes estaban muy bien creados y tenían unas aristas genialmente definidas, lo que daba pie a situaciones de lo más disparatas. Para el recuerdo quedará ya el romance entre Emilio, el portero del bloque de viviendas de Desengaño 21 –la serie se desarrollaba principalmente en el interior de los diferentes pisos de los vecinos-, y Belén, esa treintañera sin futuro y con poca suerte.

Otro de los bastiones de la serie era sin duda Juan Cuesta, el presidente de la comunidad, maestro de escuela serio y pedante cuyos principios quedaban profanados a las primeras de cambio. Juan estaba casado al principio de la serie con Paloma, una mujer de reaños; más tarde fue Isabel ‘La Hierbas’ quien ocupó el lugar de la malograda Paloma. La problemática y atractiva Natalia y el superdotado y gamberro Josemi eran los hijos del matrimonio Cuesta.

El videoclub de Paco era sin duda otro de los focos de humor de la serie. Allí se reunían especímenes tales como Mariano –padre de Emilio-, Roberto –novio de ‘la pija’, Lucía-, Carlos –pretendiente de Lucía y tipo pueril con poca autoestima- o los hijos de Andrés Guerra, pícaro de la España más corrupta. No podemos olvidarnos de la pareja gay que Mauri y Fernando formaban ni de los míticos cotilleos de las tres ancianas. El caso es que ‘Aquí no hay quien viva’, en estos días, se repite en emisoras como Atreseries o Neox con unos datos de audiencia más que notables.

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Aprender sociología en televisión con The Wire

Muchas son las series de televisión que copan los ratos de ocio de jóvenes y mayores. Desde Estados Unidos, recogiendo el testigo talentoso de la cadena HBO, llegan productos cada vez más sofisticados y de mayor calidad. Para el recuerdo quedarán ya series como Game of Thrones o The Sopranos, auténticas joyas de la que en ocasiones ha sido llamada con desprecio “la caja tonta”.

Pero esa “caja tonta”, la televisión, puede en ocasiones ofrecer grandes lecciones de vida, al alcance de los grandes clásicos de la literatura o del séptimo arte. Como ejemplo, nos centraremos en la serie The Wire, creada y pensada por el gran David Simon. Es cierto que la crítica ensalza, sobre todo, las temporadas 2 y 4, aunque todas en realidad son más que sublimes.

The Wire, en dura pugna con las peripecias de Tony Soprano, tal vez sea la mejor serie de la historia de la televisión. Ocupándonos ahora de su primera temporada, debemos resaltar cómo su visionado puede derivar en una clase magistral de sociología. Los personajes de Wallace y D´Angelo son todo un paradigma de la falta de oportunidades por la que se rige este mundo; ambos intentan salir del contexto en el que les ha tocado vivir –drogas, delincuencia, asesinatos, incultura-, pero sin embargo no logran burlar esa terrible dictadura de las circunstancias.

Por su parte, el detective Jimmy McNulty o el teniente Daniels representan el intento de romper las normas cuando éstas están más que corrompidas. Ambos quieren ser honestos y se esfuerzan por cambiar las cosas, pero el mundo y la espiral del poder van embebiendo todas sus buenas intenciones. Los dos acaban castigados por intentar hacer el bien, por lo que cada uno comienza la segunda temporada de la serie en su particular infierno; es el precio que hay que pagar en esta sociedad por salirse del redil e intentar cambiar lo que no es justo. Por supuesto, no era justo que los jóvenes del oeste de Baltimore no tuvieran oportunidad de estudiar, de ser libres, de amar… De vivir.

16 octubre, 2016     0 Comments

Cristina Castaño deja La Que Se Avecina

Con un nuevo contrato entre sus manos, la que se Avecina se queda sin Cristina Castaño, con el desenlace de su temporada número nueve, la actriz no había participado en ninguna otra producción de la pantalla chica, por lo cual la noticia cayó de manera positiva para algunos que se alegraron por su carrera y por la oportunidad de verla en otro espacio televisivo, pero también generó opiniones negativas, referentes a su despedida de “La que se Avecina”, sin embargo aún tenemos 7 episodios más en donde podremos ver las ocurrencias de esta maravillosa psicóloga en la estupenda comedia.

La suspensión de la serie, dada una pequeña disminución de sus ratings, luego de un gran ascenso, ha hecho que retome su vuelo en otoño, sin embargo esta decisión puede tornarse contraproducente, dado que lo mismo le ha pasado a exitosas series y al final han decaído de cierta forma en las audiencias, pero no podemos dejar de ser positivos, ya que este es uno de los shows más vistos en Telecinco desde hace ya varios años.

Cuál es el nuevo reto que afronta Cristina, pues formará parte del elenco de “El final del Camino”, esta miniserie que posee una crítica bastante positiva, a pesar de que solo cuenta hasta el momento con 8 episodios, los cuales han tenido una acogida de público esplendorosa, por lo que puede significar que tengamos más de este tipo de producciones en un futuro. Es decir que Castaño pasa a hora a televisarse por TVE, en el cual estará acompañada de excelentes colegas como Antonio Velázquez, Joan Massotkleiner, quien en algún momento de su vida desempeñó servicios en una empresa como la de Fontaneros en Madrid baratos, por poner un ejemplo y ahora es un reconocido actor y Xavier Deive, entre muchos otros dentro de la serie.

Esta serie estará basada en los géneros de Thriller con una combinación de drama, pero no cualquier tipo de drama sino el clásico, el histórico, el que más caracteriza a las producciones españolas la favorita de un ciudadano común, trabajador de cerrajeros Malaga y para el cual Castaño es una excelente opción.

13 octubre, 2016     0 Comments

El gran final de Velvet

Ha sido una de las series españolas de mayor aceptación de los últimos tiempos. Pero Velvet se acerca a su final. Las galerías más famosas de la televisión echarán el cierre, pero lo harán por todo lo alto y dejando un recuerdo sin duda imborrable en los miles de espectadores que han seguido la serie en los últimos años.

¿Cómo acabará la historia entre Ana y Alberto? ¿Acabará realmente o conseguirán superar todos los obstáculos? Esa es la gran pregunta cuya respuesta solo se sabrá al final de la serie. Pero la última temporada seguramente consiga emocionar a muchos por otros motivos. Rita tendrá mellizos, pero cuando se someta a una prueba para confirmar o no que está de nuevo embarazada se enterará de una terrible noticia: tiene cáncer.

Por su parte, Diego Martín recibirá como herencia una buena parte de las galerías Velvet, aunque tendrá que esperar a la lectura del testamento de su padre para confirmarlo. Y, mientras tanto, Patricia anunciará su embarazo. Seguimos con más protagonistas: Blanca tendrá que aceptar su nuevo papel en el taller después de la exitosa vuelta de Ana y Emilio se hará cargo del hijo de su sobrina.

Pinceladas de una serie que desde su primera temporada enganchó al público a pesar de que su argumento, tal vez, no pareciera demasiado original a priori. Un argumento que gira en torno a la historia de amor entre Ana (Paula Echevarría), una modesta costurera, y Alberto (Miguel Ángel Silvestre), hijo del dueño de las galerías (en realidad un imperio de la moda) en las que trabaja Ana. Una historia de amor a priori imposible, pero por la que ambos lucharán. Y entre medias, toda una serie de historias paralelas, intrigas y peripecias vitales de personajes que rodean a la pareja.

Cuatro temporadas apasionantes para una serie española que ha traspasado fronteras y se ha emitido con éxito en países como Italia o Chile.

10 octubre, 2016     0 Comments

Estrenos para este otoño

El otoño es una época un tanto melancólica, perfecta para ir al cine y abrazar a tu compañero con un buen bol de palomitas y disfrutar de los últimos estrenos. Una vez pasado el verano y ya que empieza el frío; el cine es una de las mejores opciones para poder disfrutar del tiempo libre y salir a disfrutar de una buena película.

Inferno es ya la tercera entrega de la famosa saga, cuyas antecesoras fueron primero el Código Da Vinci y a continuación Ángeles y Demonios. Como ya sabemos se tratan de los libros del famoso escritor Dan Brown que llevará a su protagonista a nuevas y peligrosas aventuras.

La chica del tren, la adaptación del libro bajo el mismo nombre será protagonizada esa historia por Emily Blunt. Tras el enorme éxito de este libro ha pasado tan solo un año de su aparición y ya ha llegado a la gran pantalla.

Maggie´s Plan recoge la historia de una mujer que decide ser madre soltera y al encontrar al donante perfecto… Alguno de sus actores son Julianne Moore o Greta Gerwig.

Una película romántica que siempre apetece es La La Land, interpretada por Emma Stone y Ryan Gosling. La cual se ambienta en Los Ángeles y narra una preciosa historia de amor.

Aliados, bajo la presión actual del divorcio de Angelina Jolie y Brad Pitt tiene todos los focos puestos sobre esta película. Aun el interés que suscita este divorcio estamos seguros de que merecerá la pena acudir al cine para ver a Brad Pitt en esta película.

La fiesta de las salchichas se trata de una comedia recomendada para adultos y se espera que sea una de las películas más gamberras de la temporada. En EEUU ha recibido buenas críticas así que la esperamos con ansia.

Estos son solo algunos de los muchos estrenos que se esperan para este otoño. Pero os hemos dejado aquí películas de comedia, intriga y románticas para que tengas entre que elegir.

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